Savasana



Savasana o la postura del cadáver tal vez sea una de las más complicadas. Esta postura consiste simplemente en estar tumbado, lo más relajado posible. Con un poco de suerte habrá quien incluso llegue a dormirse. Muchos piensan que hacer el pino, o ponerse la pierna detrás de la cabeza es más difícil, pero en realidad es igual o casi más de complicada que las posturas más sofisticadas.


Durante la práctica de yoga se mantiene una respiración consciente mientras se mantiene una posición o se mueve de una postura a otra. Normalmente esto implica cierto esfuerzo físico. La posición del cadáver no implica nada de esfuerzo físico. Más bien todo lo contrario.


Savasana conlleva relajar los músculos, mantenerte quieto, con los ojos cerrados, y si es posible, no alterarte con pensamientos, o picores repentinos. Savasana es estar relajado sin llegar a dormirte, ni alterarte por lo que pasa alrededor. Por eso es una postura compleja. Es relativamente fácil que te alteres con cualquier ruido externo, o por el contrario que te duermas si estás profundamente relajado. En realidad si te duermes no pasa nada, y es lo mejor que te pueda pasar. A la mente le gusta el movimiento y estar distraída todo el tiempo. En el momento de quietud es probable que no te deje en paz y te bombardee con todo tipo pensamientos.


Lo mejor es practicar Savasana en momentos de mucho estrés, y con poco tiempo. Solo necesitas cinco o diez minutos al día, una esterilla, algo para cubrirte, y sobre todo, ganas de relajarte. Es medio de la tormenta donde debes ser capaz de encontrar la calma.